Archivo y método
El expediente Thames: cómo se archiva un caso en Buenos Aires
Del testimonio en un bar de San Telmo al informe final en el archivo
Publicado el 14 de marzo de 2024 · Lectura de 9 minutos
Cualquier caso que llega a nuestro archivo pasa por un protocolo. No importa si el testigo es un vecino de San Telmo que vio algo raro desde el balcón o un grupo de pescadores en Berisso que reportaron luces sobre el agua. El procedimiento es el mismo: se toma el testimonio en audio, se geolocaliza el punto de observación, se consultan registros meteorológicos y de radar cuando existen, y se cruza todo con la base de datos que venimos armando desde 2016.
En este post mostramos el expediente completo de un avistamiento reportado en Thames al 1200, en pleno barrio de San Telmo, en 2019. La idea no es dramatizar ni descartar de entrada. La idea es que veas cómo se construye un archivo serio, con sus dudas, sus huecos y sus cierres posibles.
El punto de partida: un testimonio en un bar
El caso llegó por correo. Una persona que llamaremos M. escribió contando que una noche de julio de 2019, mientras tomaba algo en un bar sobre Thames, vio una luz blanca que se movía lento sobre los techos, en dirección al río. No era un punto brillante como un avión. Era más grande, más difusa, y no hacía ruido. M. anotó la hora aproximada y el lugar exacto desde donde miró. Eso ya es más de lo que suele llegar.
Lo primero que hicimos fue coordinar una entrevista. No alcanza con el mail. Necesitamos escuchar la voz, las pausas, las correcciones. Grabamos la conversación con permiso y después la transcribimos. En el audio, M. repite varias veces que no sabe qué era, que no quiere afirmar nada. Eso también queda registrado.
Geolocalizar, chequear, cruzar
Con la dirección y la hora, pasamos a la parte técnica. Geolocalizamos el punto de observación: Thames al 1200, altura aproximada de la ventana, orientación hacia el este. Después consultamos los registros meteorológicos de esa noche. Cielo despejado, viento leve del norte, visibilidad buena. Nada que explique una luz difusa por sí solo.
También revisamos el tráfico aéreo. En ese horario había vuelos comerciales entrando al Aeroparque, pero ninguno con trayectoria compatible con lo que describía M. Los registros de radar que pudimos consultar no muestran una traza clara en esa zona. Eso no significa que no haya pasado nada. Significa que no tenemos una traza que lo confirme.
Por qué algunos casos se cierran y otros no
En nuestro archivo usamos tres categorías de cierre: identificado, no resuelto y insuficiente. Un caso se cierra como identificado cuando podemos atribuir el avistamiento a algo concreto: un drone, un globo, un reflejo, un satélite, un fenómeno óptico. Se cierra como no resuelto cuando descartamos las explicaciones habituales y no queda nada firme. Y se cierra como insuficiente cuando el testimonio es tan vago o tan tardío que no permite avanzar.
El expediente Thames quedó como no resuelto. No porque creamos que era una nave, sino porque no encontramos una explicación que cierre. Es una categoría incómoda, y está bien que lo sea. Un archivo que solo tiene casos identificados está mintiendo por omisión.
Lo que queda en el archivo
Cada expediente se guarda con el audio original, la transcripción, las coordenadas, los registros consultados y una ficha de cierre. Nada se publica sin pasar por ese proceso. Si querés ver otros casos ya cerrados, podés revisar el archivo completo o leer el análisis de las luces sobre el Río de la Plata, donde aplicamos el mismo método a una serie de avistamientos costeros.