Cada caso con su nivel de certeza
Los expedientes se publican con una etiqueta clara: identificado, probable o no resuelto. Nunca vas a leer una hipótesis disfrazada de conclusión. Si algo quedó abierto, lo decimos.
Archivo editorial sobre fenómenos anómalos
Antes de publicar un expediente, ordenamos el testimonio, cruzamos datos meteorológicos y aeronáuticos, y dejamos por escrito qué quedó identificado y qué sigue abierto. Acá vas a encontrar ese recorrido paso a paso, con los tiempos y las limitaciones reales de cada etapa.
Desde que alguien escribe hasta que el expediente queda publicado pasan semanas. Acá está el recorrido real, con los tiempos que solemos manejar y los puntos donde un caso se traba o se cae.
Semana 1
Recepción del reporte
Llega el mensaje por correo o por el formulario de contacto. Pedimos fecha, hora aproximada, ubicación exacta, condiciones del cielo y si hubo más testigos. Si falta la mitad de esos datos, igual arrancamos: preferimos un relato incompleto a un caso perdido.
Semanas 2 a 3
Entrevista y geolocalización
Coordinamos una charla de cuarenta minutos, grabada con permiso. Reconstruimos el punto de observación sobre mapa y anotamos hacia dónde miraba el testigo. Muchos reportes cambian bastante en este paso: aparecen detalles que el primer mensaje no tenía.
Semanas 3 a 5
Cruce con registros
Consultamos datos del Servicio Meteorológico, tráfico aéreo de la zona y prensa de esos días. Si el caso es costero, revisamos mareas y visibilidad. No siempre hay información disponible, y cuando no la hay lo decimos en el informe en lugar de rellenar con suposiciones.
Semana 6
Clasificación del expediente
El caso se cierra como identificado, probable o no resuelto. Cada categoría tiene criterios escritos y cualquiera puede consultarlos. Un cierre como fenómeno óptico no es un fracaso: es un resultado con evidencia detrás.
Semana 7 en adelante
Publicación y archivo
El expediente se sube al archivo con el material que autorizó el testigo. Si aparecen datos nuevos más adelante, se anexan como actualización fechada. Nada se borra: el historial queda visible para quien quiera revisarlo.
Antes de empezar a leer casos o mandarnos un testimonio, conviene saber cómo trabajamos. Esto es lo que encontrás en cada expediente y qué podés esperar de nosotros cuando un reporte entra al circuito.
Los expedientes se publican con una etiqueta clara: identificado, probable o no resuelto. Nunca vas a leer una hipótesis disfrazada de conclusión. Si algo quedó abierto, lo decimos.
Informes aeronáuticos, registros meteorológicos del SMN, notas de prensa con fecha y autor. Si una fuente no se puede chequear, no la usamos como respaldo de nada.
Quien reporta algo no es un chiste. Tomamos el relato en audio, lo geolocalizamos y lo publicamos con contexto. Después explicamos qué se pudo comprobar y qué no.
Un halo solar, un cómic de los ochenta y un expediente de la FAA pueden convivir en un mismo análisis. La divulgación seria no tiene por qué ser aburrida.
Un reporte nuevo tarda entre dos y cuatro semanas en pasar por entrevista, chequeo y redacción. No prometemos inmediatez: prometemos que se revisa.
Podés leer expedientes cerrados, comparar criterios y ver cómo cambió nuestra metodología con los años. Si algo no te cierra, escribinos y lo discutimos.
Si querés ver el paso a paso antes de mandar un caso, mirá cómo encaramos cada investigación o revisá los materiales y guías del archivo.